No estás
y se me enredan las palabras
La distancia
duele más en silencio
La ausencia
detiene el tiempo dentro mío
Me hacés falta
para aliviar el peso de mi pecho
Aunque hoy hizo calor
Sentí frío
y todo me supo amargo.
Soñé que aparecías en la casa de un momento a otro, muy débil y cansado. Como recién llegado de un largo viaje. Nosotros sabíamos que habías muerto, habíamos asistido a tu funeral. Sabíamos muy bien, y vos también, que habías estado bajo tierra un tiempo. Lo que no sabíamos era por qué habías perdido las manos, y en qué momento, quién y cómo te las volvieron a poner en su lugar. Cicatrices no había, el único indicio de eso era una leve hinchazón roja entre la palma y la muñeca. Yo estaba ansiosa y nerviosa porque me tenía que ir a una fiesta en Panamá con las dos chicas chinas que conocí allá, que me decían que me venían a buscar en Uber. Algo totalmente ilógico en la vida real, pero en el sueño era como un simple viaje de algunas horas. Yo andaba de acá para allá, en cámara rápida, buscando qué ponerme en todos los roperos de la casa. Vos estabas en otra sintonía. Me observabas pasar, sin poder seguirme el ritmo, ni siquiera con la mirada. Mamá me miraba preocupada, pero no me ...
Ya no me quedan célular con las que llorar. Con las lágrimas derramadas sembré un jardín de paz. Tu barba nunca se hizo completamente blanca y entonces, no pude conocerte con la cara denuda. ni con tus historias ocultas, ni tus secretos, ni tus sombras. Me quedo con tu mirada tranquila, con la sensación de agarrarte la mano siempre grande, gorda y calentita. Me quedo con las veces que me dormí al lado tuyo cuando era chiquitita. Porque vos siempre fuiste inmenso, tan grande, que tu cuerpo no podía contenerte. Me quedo con todos tus te quiero, que son infinitos. Me los guardo, bajo llave. La primera imagen de tu partida fue calma. De alguna forma siento que esto fue el fin de una larga despedida. ¿Las células se regeneran? Vuelvo a llorar(te). Un reloj en la pared mueve las agujas al revés. Ojalá tuviera la certeza de que estoy escribiendo en un papel mágico y te llegan...
Sentada en el mismo sillón En el que dejaste tu último aliento Durmiendo en la misma habitación En la que dejaste tus últimos años Pienso que hoy estaría lejos Pero lejos con el cuerpo, y no con el alma entera Sin darme cuenta de que pensaba en vos, Te me apareciste en sueños Como un gato asustado con las pupilas dilatadas Mañana voy a ir a visitar un lugar Donde no hay nada más que una caricia liviana Para el alma de los que todavía transitamos este plano Sin embargo prometo visitarte en cada gota de mar que estalle y por casualidad termine en mi mejilla, mezclando su sal con la de mis lágrimas.
Comentarios
Publicar un comentario