Ya no me quedan célular con las que llorar. Con las lágrimas derramadas sembré un jardín de paz. Tu barba nunca se hizo completamente blanca y entonces, no pude conocerte con la cara denuda. ni con tus historias ocultas, ni tus secretos, ni tus sombras. Me quedo con tu mirada tranquila, con la sensación de agarrarte la mano siempre grande, gorda y calentita. Me quedo con las veces que me dormí al lado tuyo cuando era chiquitita. Porque vos siempre fuiste inmenso, tan grande, que tu cuerpo no podía contenerte. Me quedo con todos tus te quiero, que son infinitos. Me los guardo, bajo llave. La primera imagen de tu partida fue calma. De alguna forma siento que esto fue el fin de una larga despedida. ¿Las células se regeneran? Vuelvo a llorar(te). Un reloj en la pared mueve las agujas al revés. Ojalá tuviera la certeza de que estoy escribiendo en un papel mágico y te llegan...
Sentada en el mismo sillón En el que dejaste tu último aliento Durmiendo en la misma habitación En la que dejaste tus últimos años Pienso que hoy estaría lejos Pero lejos con el cuerpo, y no con el alma entera Sin darme cuenta de que pensaba en vos, Te me apareciste en sueños Como un gato asustado con las pupilas dilatadas Mañana voy a ir a visitar un lugar Donde no hay nada más que una caricia liviana Para el alma de los que todavía transitamos este plano Sin embargo prometo visitarte en cada gota de mar que estalle y por casualidad termine en mi mejilla, mezclando su sal con la de mis lágrimas.
Fotografía por Noell Oszvald Empieza a formarse una estela una división que es firme pero a la vez elástica Puedo sentir tus formas, tus intenciones, y hasta tu temperatura, un poco distorsionada Pero no te veo, ni te oigo, ni te tengo al lado mío Estamos tan cerca, nos tocamos las manos y las narices, pero estamos lejos Tan lejos. Este hule que nos envuelve huele a plástico y a sueños que nunca fueron soñados Será que no era nuestro tiempo el tiempo que elegimos?
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